«Si una madre quiere tiempo propio, pierde puntos de mamá perfecta»

La guionista Esther de la Rosa y la ilustradora Marga Castaño sacan «Hardcore maternity», un cómic que intenta desacralizar la maternidad a través de mujeres en una situación vital desastrosa

Para alivianar la insoportable gravedad de ser madre divorciada, Esther de la Rosa y Marga Castaño lanzan dardos sanadores de humor cáustico. Y es que este par de amigas han sacado un cómic sobre «mamás desordenadas» que lidian con la dureza de la vida moderna en un Nueva York extenuante. Se llama «Hardcore maternity», porque compaginar tu hijo con el trabajo y con las ganas de marcha es tan complicadísimo como suena. Se trata de un tebeo realista pero con pegajoso fantasma: el sentimiento de culpa.

Leer Más

«Como madrastra delego en mi pareja la función educativa»

Crecen las uniones cuyos miembros aportan hijos de relaciones anteriores
«Belén era diferente. Aunque cariñosa con mis hijos, sabía mantenerse en un segundo plano... Eran algunas de las características indispensables que tenía que reunir mi nueva mujer, con la que llevo tres años. Y no era fácil», apunta Juan, de 51 años. La realidad de las familias reconstituidas —que son aquellas formadas por una pareja en la que uno o ambos miembros tienen hijos de una relación anterior—, es que son cada vez más habituales, pero tienen una ardua tarea por delante. «El desdoblamiento que suponen estos hogares, con una estructura bastante más compleja que las de carácter estrictamente nuclear o tradicional, hacen que presenten un nivel de estrés mucho mayor que las de tipo convencional», indica Roberto Pereira, psiquiatra, terapeuta familiar y director de la Escuela Vasco-Navarra de Terapia Familiar, quien añade además que el proceso de integración y consolidación de una familia de este tipo «no se logra generalmente antes de los tres o cuatro años y, los que tardan más de cinco, por lo general, acaban por divorciarse de nuevo».

Leer Más